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El cobre cuyo nombre (cuprus)
proviene de la isla de Chipre, en donde era muy abundante- es
el componente esencial de los bronces y latones.
Con estos preciados
materiales se elaboraban monedas, armas, herramientas, joyas y
sofisticados elementos de decoración.
En Prolam trabajan maestros artesanos especializados en mantener
viva, con las mismas técnicas milenarias, esta bella tradición.
Moldeamos en
tierras refractarias a molde perdido cada obra es
única porque requiere una impronta, un negativo que, tras
la fusión, queda destruido.
Así es,
de cada matriz sólo se extrae una pieza fundida a casi
1.200 º C. La misma técnica que la humanidad domina
desde hace más de 5.000 Años.
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